viernes, 19 de agosto de 2011

Ese es el famoso Chori...

El delantero se besa la camiseta del Millo.

En su vuelta a River, Alejandro Domínguez fue uno de los puntos más altos ante Chacarita. Los hinchas también lo vieron así y, por eso, en una encuesta de Olé, con más de 42 mil votos, fue votado como el mejor del partido con un 73%.
Junto con Fernando Cavenaghi, Alejandro Domínguez fue una de las incorporaciones más trascendentes de River para afrontar la B Nacional. Al igual que el Torito, resignó muchas cosas para volver al Millo. Sabía que podía ser de gran ayuda en este presente y, por eso, poco le importó dejar Europa. El amor por la Banda pudo más. Arregló su situación con el Valencia de España y retornó a la Argentina.
Finalmente, tras ocho años de ausencia por Núñez, el Chori se calzó de manera oficial la casaca de River ante Chacarita. Es cierto que fue otro contexto en el que le tocó participar, bien distinto al que le había tocado en su primer paso con la institución. No era por la Primera, como en el pasado. Esta vez, era por el torneo de la segunda división del fútbol argentino. Sin embargo, al jugador no le importó que la categoría sea otra para mostrar sus condiciones y fue clave ante el Funebrero. La gente lo reconoce y, por eso, en la encuesta de Olé, con más de 42 mil votos, fue elegido como el mejor jugador del partido con un 73%.
Fue el cerebro del equipo de Almeyda, el encargado de manejar los hilos. Su paso por el Viejo Continente le aportó una cuota de sapiencia en lo que se refiere al juego colectivo. Se lo vio por todos los sectores de mitad de cancha hacia adelante, evidenciando su jerarquía a cada paso. Una jugada en la que hizo pasar de largo a un defensor de Chacarita sobre la banda izquierda sirvió para comenzar a alimentar su amor con la hinchada millonaria, demostrando que su magia estaba intacta.
Pero no sólo mostró su calidad. También se hizo espacio para el sacrificio, marcando y yendo al piso a buscar pelotas, algo que muchos reniegan hacer. Domínguez, sin embargo, se animó a realizar el trabajo sucio. Le faltó el gol para redondear una jornada inolvidable. Todavía se debe estar lamentando por el balón que pegó palo durante el segundo tiempo. Igualmente, por lo hecho a lo largo de los noventa minutos, el público lo mimó al final del partido con el “Chori, Chori”. Caía de maduro. Fue su primera actuación en su vuelta a la Banda. Y promete seguir desplegando su buen fútbol a lo largo de las 37 fechas restantes.

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